El viernes a la noche, en su maratónica declaración ante el juez Casanello, Horacio Quiroga, el ex directivo de las petroleras de Lázaro Báez que conmovió a todos con sus declaraciones a la revista Noticias, confesó que no está pasando por el mejor momento. "Tuve un problema de estrés, estoy en tratamiento farmacológico", reconoció el testigo ante el juez y los abogados que lo escucharon durante casi nueve horas. Los medicamentos, según dijo, se los dan en el Hospital Rivadavia, a donde concurriría asiduamente. "No cuento con los recursos necesarios", fue la frase textual que consta en la declaración. Según pudo saber ExpedientePolitico, Quiroga atravesaría efectivamente una crisis económica. De hecho, tuvo que pedir prestado para alquilar el hotel a donde se tuvo que mudar desde que fue desalojado del departamento que ocupaba en Puerto Madero. No deja de sorprender porque se trata de un empresario que tiene experiencia y antecedentes en el mercado energético. Y al que le gustaba la buena vida: cuando estaba con Báez, utilizaba más los aviones privados que el propio patagónico, dicen ahora en Austral.




