Justicia

Villena jugó con fuego y terminó siendo víctima del espionaje que él mismo había ordenado

La Cámara de La Plata lo apartó de la causa. Peleas con sus colegas y hasta con el periodismo.

3 min de lectura Actualizado: 25/03/2021
Villena jugó con fuego y terminó siendo víctima del espionaje que él mismo había ordenado

Los últimos días del juez Federico Villena habían sido un preludio de lo que iba a pasar. Se había enfrentado al aparato de Comodoro Py, a los servicios de inteligencia, a todo el arco político de Juntos por el Cambio, y hasta a un sector del periodismo. Desde el comienzo jugó con fuego, y terminó fuera de la causa. "Si no baja el perfil, termina con un Jury", se escucha ahora en la Justicia.

Había varias cosas que sonaban raro desde el comienzo.

Primero: la causa comenzó con una dudosa declaración del narco conocido como "Verdura", que confundía a la AFI con la AFIP. En una tercera declaración, el narco dijo que había sido reclutado por la AFI para el atentado fallido a José Luis Vila. ¿Realmente fue él? Las imágenes de una cámara de seguridad tienen la respuesta y por ahora están guardadas en el juzgado de Sebastián Ramos.

Segundo dato extraño: la mayor parte de los archivos estaban en el celular del espía Leandro Araque que había sido allanado un año antes por el juez Yadarola. Luego se guardó en una caja fuerte y terminó en el juzgado de Rafecas. ¿Cómo supo Villena que estaba ahí? Supuestamente porque Araque fue allanada en marzo y guardaba documentación de esa vieja causa. Otro misterio.

Tercero. Villena se enfrentó al aparato de Comodoro Py. El fiscal Marijuán reclamaba la competencia a partir del atentado a Vila en la Ciudad de Buenos Aires. En esa pelea, el sistema se puso de su lado y agitó la detención de un ex custodio de Villena, muy allegado a su familia.  

El juez vivía paranoico y desconfiaba hasta de la propia fiscal Cecilia Incardona, a quien le pedía dejar su celular cuando ingresaba al juzgado.

Villena terminó siendo víctima del mismo espionaje que él mismo había ordenado como juez en dos causas.

En el expediente que se inició a instancias de la AFI para hacer tareas de inteligencia antes del G-20. En ese marco, ordenó tareas de inteligencia en el Instituto Patria.

La segunda causa es la que investigaba a Mario Segovia, el llamado “Rey de la efedrina”. Villena autorizó poner una cámara en su celda, micrófonos en otros sectores de la cárcel de Ezeiza y seguir sus movimientos. Es más, hasta autorizó clocar los celulares de sus visitas. Un escándalo que ahora seguro quedará expuesto. 

Villena también ordenó escuchas en los teléfonos públicos de Ezeiza. Eso derivó en la llamada “Operación Puff”, un expediente que se impulsó cuando nacía el caso D’Alessio en Dolores.

Con semejantes antecedentes, el juez de Lomas jugó fuerte. Y quedó afuera del juego.