La imagen de Julián Álvarez , cabeza baja, saliendo solo del estadio del Metropilitano, ha sido un morbo innecesario por parte de los patrones del Athletic. No le perdonan a Julián sus dichos, en pleno Mundial, sobre que quería cumplir un sueño. El sueño es jugar en el Barcelona, como lo cumplió el francés Griezmann, en su momento y no hubo ningún escándalo . Son profesionales, antes que hinchas, y actores principales de un juego maravilloso que sus dueños lo van transformando en un verdadero circo Romano.
En aquellos años del Imperio, el público del circo romano giraba en torno a la fascinación por la muerte explícita ,la sangre y el peligro mortal en su máxima expresión. Acudían a presenciar la destrucción de la vida humana.Las redes sociales no han inventado nada , solo lo "profesionalizaron".
La lapidación futbolera, por parte del Colchonero, tiene participantes secundarios pero a la vez muy dañinos. El Cholo Simeone fue funcional al acto de ajusticiar públicamente al jugador. Sus primeras declaraciones fueron que "la gente tenia derecho a expresarse ". Le corrió un poco más el banquito.
El Cholo Simeone fue funcional al acto de ajusticiar públicamente al jugador
Luego , el DT trató de reparar el asunto pero terminó admitiendo que la decisión, de que Julián se fuera antes y solo de la cancha, sin formar en el saludo del conjunto ante su hinchada, fue del club y no del jugador.
¿ Tras 14 años de continuidad en el mando técnico , no tiene voz y voto, en un asunto tan sensible, que a parte incluye el futuro de un connacional?
La imagen fue muy triste. El crack argentino se retiro abucheado y hasta le arrojaron camisetas como gesto ofensivo. Jorge Valdano representó la crisis del jugador con una cita literaria de Cortazar: "quien dice que se va, ya se ha ido".
Da la impresión que el fútbol Eruopeo le está haciendo pagar caro- a los sub campeones del Mundo- , su rebeldía. La bandera/trapo , frente a los ingleses, fue para muchos inadmisible.
La dura sanción a jugadores argentinos por los incidentes en la final , suena a demasiado, si se tiene en cuenta que al francés Zidane le apicaron solo tres fechas por dar un cabezazo como un toro a la humanidad del italiano Materazzi, en la final del 2006. Infantino tendrá así los votos necesarios para conseguir su reelección.
Horacio Caride




