En tiempo record, Tamara Pettinato pidió quedar afuera de la causa que investiga supuestos tratamientos VIP por parte de la PSA, que en ese momento estaba a cargo de su pareja, José Glinsky.
A través del abogado Alejandro Rúa, Pettinato reclamó que desvinculen del proceso penal y dijo ser víctima de una "campaña de hostigamiento".
La PSA pidió que se investigue si Pettinato recibió un tratamiento VIP por parte de la fuerza cuando tenía que usar aeropuertos para viajar al interior o el exterior del país. E incluso si tenía un auto que pertenecía a la fuerza para uso personal.
La decisión de avanzar en la denuncia fue tomada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el jefe de la PSA, Alfredo Hernan Gallardo, y el sub-Jefe Miguel Angel Martino.
Ese expediente quedó a cargo del juez Federico Villena, que tiene jurisdicción sobre el aeropuerto de Ezeiza.
Para la defensa de Pettinato, "no fue objeto de un tratamiento preferencial".




