El diputado provincial Guillermo Castello, de Mar del Plata, sorprendió a fines de la semana pasada al presentar en la Legislatura un proyecto para regular el servicio de UBER. Todavía no empezó el debate en la cámara baja provincial y el primer encontronazo surgió dentro del mismo oficialismo. Carlos Arroyo, el intendente del distrito de General Pueyrredón -con cabecera en Mar del Plata, la misma ciudad de Castello-, salió al cruce y respaldó a los taxistas locales.
“No vamos a permitir cualquier tipo de transporte extraño”, remarcó Arroyo tras mostrarse con los dirigentes de la Asociación Marplatense de Propietarios de Taxis, la Sociedad de Conductores de Taxis y empresas como Taxicoop, Paso Car’s y Remicoop. “Lo que pase en otras ciudades, se arreglará en otras ciudades. Aquí, vamos a proteger y defender al transporte local”, agregó en clara referencia al proyecto del diputado de Cambiemos, de su propio partido.
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“No puede negarse alegremente a toda actividad que no le guste. Debe saber que hay competencias provinciales y una ley votada por la Legislatura, deberá cumplirla, le guste o no”, le contestó Castello a través de medios provinciales.
“Dice que los automóviles de pasajeros no pueden circular sin carnet habilitante ni seguros, y esos requisitos más otros como la VTV al día o la exigencia de estar inscripto tributariamente, están taxativamente regulados en el proyecto”, agregó el lilito que avanza con su proyecto para el uso mixto de los servicios y que los taxis y remises puedan usar algunas de las aplicaciones que crecen en la Ciudad y el GBA.
Arroyo le confirmó a taxistas y remiseros que no aceptará a Uber en General Pueyrredon. “Mi obligación es hacer respetar la legislación vigente. Vamos a proteger el transporte local, la seguridad de los pasajeros y las fuentes laborales”.https://t.co/EQWuoR9ait#HaciendoJuntos pic.twitter.com/NNktuBWVyv
— Muni Mar del Plata (@MGPmardelplata) 18 de julio de 2018




