Apenas arrancó el juicio en su contra, Luis D´Elía le pidió permiso a la jueza Cristina Lara para abandonar la sala. “Yo acá no quiero estar, prefiero que me represente mi abogado”, se despachó el piquetero. “Usted tiene que estar acá o en la antesala por si lo requieren algunas de las partes”, lo frenó la magistrada. Al poco tiempo, D´Elía pidió permiso para ir al baño. “Recuerde que tiene que volver”, lo apuró la jueza. Cuando declaró, fue muy llamativo el argumento que utilizó para justificar el aviso previo. Dijo que lo había hecho dos días antes en una reunión que compartió con el ministro del Interior y con el segundo de la SIDE, Héctor Icazuriaga. La audiencia se llevó a cabo este jueves en los Tribunales porteños de Tacuarí al 100, en una sala ubicada en el primer piso. Pese a las dimensiones del lugar, sobró el espacio: había sólo dos periodistas y pocos empleados judiciales. El juicio continuará mañana. Nadie se anima a predecir el veredicto.
D´Elía se quería borrar
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Actualizado: 05/11/2009




