La pelota la tienen los jugadores y el cuerpo técnico. También "Chiqui" Tapia, acordonado por la justicia. Falta mucho sufrimiento todavía. Sin embargo, para el presidente Milei la jugada es potencial ganancia. Al afirmar que cede la Casa de Gobierno y el emblemático balcón a la Scaloneta, sin su presencia y la de sus ministros, genera una atmósfera difícil de rechazar.
"Para que no tengan interferencia política ese día la vacío", afirmó el primer mandatario que como todos sus antecesores trata de aprovechar el clima de algarabía popular. Llegó a exagerar, agregando que "le pedirá a su hermana, Karina, que ese día no trabaje".
Los campeones del Mundo aún están pensado en cosas prioritarias, por ejemplo en el próxima paso frente a Suiza.
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