Lo dijo Menem cuando todavía no daban frutos sus medidas económicas y se convivía con la hiper. "Estamos mal pero vamos bien", fue su frase de cabecera. En diferentes circunstancias, pero con un mismo perfume de época, Milei sigue firme en la expectativa de futuro positivo en las encuestas pero con una foto de economía diaria de desguace de la clase media y bajo consumo.
Para Menem el despegue fue el plan de convertibilidad, el denominado 1 a 1. Milei intentó con la promesa dolarizadora de la economía de los argentinos pero ni siquiera el espaldarazo del Tesoro norteamericano sostiene esa posibilidad. Su estabilidad momentánea se sustenta en la domesticación de la inflación y en mantener el dólar a raya de una corrida. Dudas sobre como se pagarán los próximos vencimientos.
Cuando el riojano pudo enamorar a la clase medía, avanzo con un batería de privatizaciones. Las mismas generaron a posteriori una ola de desocupados. Milei busca, tras la aprobación del presupuesto, avanzar con una reforma laboral . Menem también lo hizo por etapas. Aumentó las horas de jornada laboral , limitó el derecho a huelga y generó las pasantías laborales.
Una encuesta, que se publicó este fin de semana en los diarios, puso la radiografía del argentino medio en una clara dicotomía .Por un lado , una amplia mayoría de los ciudadanos viven con amargura su presente económico de recortes y escasas posibilidades de consumo. A la vez, los mismos ajustados creen que el año próximo se podría ver la luz y la economía repuntar. La esperanza en Milei se mantiene en número apreciables. ¿Será que todavía brilla por la nada misma de las versiones opositoras?
La tríada de preocupación salta a la vista: desocupación, recesión y ola importadora. La lógica del emprolijamiento vía motosierra, no trajo todavía buenas nuevas al bolsillo de la gente.
Para atravesar el 2026 y pensar en su reelección, antes el gobierno tendrá que dar certezas sobre como se aforarán los próximos vencimientos con el FMI. El primero , acontece en los primeros días de Enero. La mitad de los US$4.225 millones dicen tenerlos , mientras que la otra parte se desconoce cómo se hará para conseguirlos.
La verborragia de Caputo se volvió a instalar con el reclamo encendido a la banca privada a que apoye el nuevo blanqueo llamado "Inocencia Fiscal". "No rompan más las pelotas", los acusó de poner trabas.
Besent se corrió de su pasó tuitera por la Argentina. Los 20 mil millones de dólares prometidos no aparecen ya que los hombres de Trump comienzan a tener todo tipo de interpelaciones del sistema político norteamericano , en cuanto a que garantía tendrá el gran país del Norte de que el deudor cumplirá en el pago de lA deuda. Es decir que la conversación volvió a ser de la Argentina con el Fondo, cara a cara.




