Messi el hombre de carne y hueso nos ha dicho que hasta aquí llegó. Creíamos que los Dioses no se jubilaban. Una carta otra vez nos conmovió. Ahora, no era por la pérdida de su papá -que nos contagió de tristeza a todos- sino hemos quedado huérfanos todos los hinchas ante su anunciada despedida.
Solo un hecho comparable de este dolor , es el de la muerte de Maradona. En el fondo, de nuestra infinita tristeza, sabíamos que la 10 , de los eternos laureles, siempre tuvo un continuador , que llegó a mejorar el adjetivo internacional del tipo de cambio de ídolos . Para la comunidad internacional 1 Messi valía 3 Maradonas. ¿Por qué?
Por esas cosas de la vida , Lionel pudo armar una vida ejemplar . Dentro y fuera de la cancha , el rosarino siempre despertó respeto y admiración. Diego maravillaba con sus gambetas , nos hacía reir con sus frases inmortales , pero su combustión interna y el desorden de su vida, lo consumieron de a poco.
En la canción tribunera de la Scaloneta, el engaño que nos hizo felices durante dos mundiales fue : "Diego desde el cielo está apoyando a Lionel" . En un punto , la ilusión era que jugabamos siempre con ventaja.
Se terminó el sueño y volvimos a ser terrenales. ¿ Habrá sido , al final de cuentas , que en la ultima final de la Copa del Mundo, sus gladiadores supieron la decisión de Messi de antemano?
La carta de despedida , se sabe por él mismo , que la escribió el pasado 21 de Julio, es decir dos días después de la derrota ante España. La botella con el mensaje letal, aguardó un mar de lágrimas y dueló por la muerte del padre, para emerger cuando todos teniamos las defensas bajas.
Si tras verlo meter cuatro goles, para el Inter de Miami, ya nos imaginabamos dando una última batalla en la Copa América. No pudo ser. "Estoy vacío, no tengo más nada para dar", ha sido una de sus frases conmovedoras , en la misiva a todos los argentinos.
Gracias...Gracias , Messi. Permitime que esté un poco triste ...es que me entró una basurita en el ojo. Un agujero inmenso. Vacíos quedamos todos, Lionel.
Horacio Caride




