Neustadt fue el periodista más influyente de fines del siglo XX en la Argentina. Menem fue el presidente más poderoso de la restauración democrática. Ambos formaron una simbiosis de la defensa del modelo neoliberal. Fue el 5 de octubre de 1993, cuando un presidente condujo el programa politico de mayor influencia de la historia de la TV. No hay antecedentes, en el planeta, de algo parecido
Bernardo estaba internado. Se armó un programa especial con la gracia que Menem fuera el hilo conductor. En el piso, lo acompañaron Susana Gimenez y Sonia Cavallo.
En un momento, se hizo una conexión con Neustadt desde la cama de internación saludando al riojano. La emisión fue tras las elecciones legislativas del 3 de octubre.
Neustadt invitaba en Tiempo Nuevo a defensores del modelo neo liberal. Algunos de ellos terminaron como ministros de Menem, como el caso de María Julia Alsogaray.
Bernardo dio vuelta el axioma sobre que el negocio del periodismo es ser siempre opositor. En su caso ejerció con éxito el periodismo oficialista.




