"Los alumnos juegan a intercambiar los barbijos y las mamás se amontonan en las puertas de las escuelas para retirar a sus hijos", sorprendió a propios y extraños Alberto Fernández al anunciar la suspensión de la presencialidad en los colegios por quince días en el AMBA.
"Basta pasar por la entrada de una primaria para comprobarlo", remarcó el Presidente el miércoles por la noche.
Por las escuelas abiertas en la Quinta de Olivos. @alferdez aprenda a interpretar las estadísticas y no cierre escuelas por un delirio que se le ocurrió que los chicos juegan con los barbijos. pic.twitter.com/2402bvDiv2
— Laura Bertello (@bertello_laura) April 15, 2021
Este jueves por la tarde, entonces, cientos de padres, madres y estudiantes se movilizaron a la Quinta Presidencial de Olivos, protestaron con distancia social y barbijos sin intercambiar y le reclamaron al jefe de Estado que dé marcha atrás con la medida que solo afecta al Gran Buenos Aires.
Eduardo Feinmann fue uno de los periodistas que más les consultó a los alumnos en Olivos si ellos jugaban en las escuelas a intercambiar los cubrebocas o si sus mamás se agolpaban en las puertas de los colegios, tal cual velorio de Maradona en la Casa Rosada, pero todos dijeron que eso no era así.
NUEVA MARCHA EN OLIVOS
Feinmann:
El Pte decidió q no haya clases xq los chicos intercambian los barbijos⁉️🤨
Quién le contó esa pel...z⁉️🙄
Una locura❗️
AF estaba aislado en la casa de huéspedes, pero últimamente vive "aislado"❗️👏🤣 pic.twitter.com/YtHYT6Aa26— Ashley (@by__ashley) April 15, 2021
Por su parte, el gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof, al respaldar las decisiones anunciadas el día anterior por Fernández, sugirió que las mismas podrían extenderse más allá del 30 de abril si la curva de contagio no se aplana como ellos esperan con estas "medidas excepcionales".
Fernández, mientras tanto, recibió el alta en las últimas horas tras transitar coronavirus, pero, según dijo, todavía no sabe cómo se lo contagió.




