La justicia federal comenzó a moverse y a investigar al gobierno de Mauricio Macri. A poco más de 60 días del inicio de gestión de Alberto Fernández, hubo un primer movimiento en una causa de presunta corrupción. Se trata de las supuestas irregularidades en la renegociación de contratos por peajes con el Estado.
Por pedido del juez Canicoba Corral hubo allanamientos a las oficinas de Autopistas del Sol y otras empresas concesionarias de otros corredores viales. Todo surgió por la denuncia de dos diputados K, Rodolfo Tailhade y Leopoldo Moreau.
La acusación recae directamente contra el ex ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, el ex titular de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, y el propio Mauricio Macri. La caratula es defraudación al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública, en el marco de la renegociación de contratos de peajes con Ausol y Grupo Concesionario Oeste, empresas que reclamaban deudas millonarias.
Ni Dietrich, ni Iguacel y mucho menos Macri hicieron referencia a esto. Quien si se hizo eco fue Moreau, uno de los denunciantes y crítico acérrimo del macrismo. En el Pro se esperan una embestida judicial en contra de sus principales dirigentes y creen que es a modo de "venganza".
A raiz de la denuncia que presentamos con el diputado Tailhade por el negociado de los peajes el juez Canicoba Corral allanó las oficinas de Autopistas del Sol. Por su parte el Fiscal Piccardi dió por probadas las coimas de IECSA del primo de Macri en las obras del soterramiento
— Leopoldo Moreau (@MoreauLeopoldo) February 13, 2020




