Javier Milei y Áxel Kicillof saben que se juegan dos partidos diferentes en cuanto a las lecturas políticas a posteriori. El 7 de setiembre se disputan las bancas de la legislatura bonaerense pero para el mandario provincial es mucho más que eso. Significa la gobernabilidad y dejar en pie su posible proyecto presidencial.
Es una elección sumamente compleja de decodificar.Hay 8 secciones electorales en la provincia. Dos son clave: la Primera y la Tercera. El gobierno nacional tiene la sensación de poder hacer un muy buen papel en la Primera y aspira a perder por poco la Tercera.De conseguir este resultado se considerará ganador moral de la primera contienda.
Le adjudicará al aparato político peronista el haber apelado a travesuras para llevarse la mínima ventaja. Sin embargo, Kicillofviene uniendo piezas en las esturcturas principales de los municipios y quiere torcer la apatía de un sector de electorado que tiene muy pocas ganas de participar.
Se podriá decir que para la LLA el valor del 7 S esde índole simbolico : " estamos clavando el último clavo del cajón kirchnerista". En cambio , para el filo peronismo k es de mucha trascendencia.Seexponen a demostrar una recuperación anímica con vistas al 2027 y darle a Kicillof un plasfond de gobernabilidad.
La de octubre es la llave del éxito o el luegar d econfort del gobierno de Milei. Las encuestas , pese al severo ajuste y que no termina de despegar la economía, le siguen dando auspiciosas al oficialismo. ¿ Qué sería una eleccion buena o exitosa para el gobierno?
Entre 35 y 40 sería una buena elección .Superando esos guarismos , Milei se sentirá entronizado. La opocisión, en octubre irá muy fragmentada. Habrá que ver el armado de Schiaretti ( otra intención de ir por el medio) a quien les "robará"más votos.
Ambos gobernantes podrá brindar a fin de año, entendiendo que en difíciles circunstancias siguen vivos. El problema se traslada a la sociedad y su capacidad de supervivencia.
Horacio Caride




