Medios

El Indio fue mito antes de morir

Un lider del rock que generó una cultura de masas. Como el peronismo de otra época, una evocación popular inexplicable.

2 min de lectura Actualizado: 06/06/2026
El Indio fue mito antes de morir

El encargado de un bar lloraba como un niño. Sus empleados le acariciaron la cabeza mientras en el zócalo de la TV se replicaba la peor noticia que en un viernes se pueda recibir. El Indio Solari había muerto en su mansión de Parque Leloir. Dentro de una pileta climatizada que le servia como terapia de alivio al Parkinson que sufría. Misterioso final para una vida plagada de enigmas y pasiones desbordantes.

La tribu ricotera aguarda el llamado de la última misa. Una despedida que promete ser multitudinaria. Con el rito de choque contra las fuerzas de seguridad.  ¿Dónde podrían tocar los Redondos para evitar muertos? Siempre fue la pregunta que envolvió ese fenómeno social.

Martin Menem se anticipó a decir que el Parlamento no es un lugar apropiado para contener a la multitud de los seguidores del Indio Solari. Máximo Kirchner se acercó a la familia para proponer territorio bonaerense como escenario del duelo. El cuerpo del músico es un símbolo de pujas políticas por estas horas. Un cadáver exquisito con miles de viudos.

El caso Bullacio, el pibe que mataron después en un recital en Obras Sanitarias en una comisaria donde fue torturado, fue el bautismo de fuego para la cultura de la resistencia de sus seguidores. Remeras negras, tinte anárquico, visión anti sistema y autoridad. Eso pasó a ser ricotero.

Cualquier dirigente social envidiaría su poder de convocatoria. Se hizo millonario sin transar con las grandes discográficas.  Fue la teoría del "aguante ", expresando un lado de la grieta. En definitiva, como dice una de sus canciones: "Si esta cárcel sigue así, todo preso es político".

La ceremonia religiosa tiene sus ritos específicos. No basta con haber participado de algún pogo o haber insultado a un uniformado. Se necesita tener todos los sacramentos encima.

Solari había expresado, en recientes entrevistas, su falta de temor a la muerte. La tomaba como un hecho poético. "Solo me falta saber la fecha o el lugar y allí iré cantando".

Horacio Caride