Pablo Toviggino ya no tuitea como antes. Y el Chiqui Tapia estaría refugiado en el barrio Costa Esmeralda, cerca de Pinamar. Los dos esperan que pase la tormenta en silencio. Durante toda la semana, la AFA solo respondió a través de comunicados. Esos textos no cuestionan los datos que salieron a la luz tras una investigación del diario LA NACION, que analizó casi 3000 páginas de dicumentos bancarios de Estados Unidos.
Los documentos corresponde a la empresa TourProdEnter, del empresario teatral Javier Faroni y su mujer Erica Gillette. Esa empresa acumuló más de 260 millones de dólares como "agente comercial" de la AFA desde diciembre de 2021. Las empresas, especialmente sponsors, estaban obligadas por la AFA a depositar en esas cuentas.
La esposa de Faroni administró esa fortuna y distribuyó el dinero a su antojo. LA NACION detectó que más de 42 millones de dólares fueron desviados a cuatro empresas creadas por residentes en Bariloche. También hay millones gastados en aviones, yates y otros gastos suntuarios. En total la suma posiblemente desviada supera los 70 millones.
Pese al escándalo, en el mundo de fútbol, casi nadie se anima a hablar. Mucho menos en la Selección. En ese ámbito todos esperan un gesto de Messi o de De Paul, los principales apoyos de Tapia. La revelación sobre el "Brujo", un ex futbolista que el Chiqui lleva a todos lados, llegó a los teléfonos de todos los jugadores.
José Almaraz recibía, a través de la cuenta a nombre de su hijo, unos 20 mil dólares mensuales. ¿Para qué? La excusa sería una academia de la AFA en Georgia.




