Mauricio Macri pasa sus días estudiando las causas judiciales que se reactivaron con el nuevo gobierno. Sabe que habrá un inevitable procesamiento a su ex secretario privado, Darío Nieto.
Nieto declaró el último 6 de octubre su inocencia sobre la causa de una AFI paralela para espiar a dirigentes políticos.
Su estrategia como la del ex presidente apunta a destacar que se habrían manipulado pruebas, con intervenciones a datos personales fuera del ámbito de la ley.
El hijo de un puestero de diarios que se metió desde joven en la estructura del PRO, subió en Twitter su declaración en la que se negó a contestar preguntas.
Su declaración se basó en desmentir que Susana Martinengo (ex coordinadora de documentación presidencial) y el ex presidente, le hayan pedido algún informe de inteligencia y señaló "me estoy comiendo un garrón enorme".
Comparto el video de mi declaración porque es lo más transparente y honesto que puedo hacer para que se sepa la verdad. Son 20 minutos donde explico cada una de las acusaciones que se me hacen y respondo punto por punto el dictamen de los fiscales. https://t.co/UJ2tDe1ml6
— Darío Nieto (@DaroNieto) October 6, 2020
Nieto, que al principio se sintió algo abandonado, está ahora contenido por la estructura partidaria del PRO y Macri le ha dado su apoyo. Sabe que Nieto es un objetivo para ir por él.
En el PRO balbucean la convicción de que todas las jerarquías partidarias con responsabilidad en áreas de inteligencia se habrían comido operaciones de líneas subalternas.
No debe perderse de vista que el asusto es espinoso para el recambio Larretista ya que ente los espiados figuró el actual Jefe de Gobierno.
Las excusas no quitan que estén haciendo una autocrítica sobre si Arribas, amigo de Mauricio, y la turca Majdalani hayan sido figuras apropiadas para las circunstancias de imprimir un verdadero cambio.
Sin embargo, Macri ha manifestado a su círculo íntimo que la causa que lo preocupa y ocupa es la de la supuesta defraudación al estado por parte del Grupo Socma en perjuicio del Correo Argentino.
Sabe que ahí también están puestas las energías de un hombre clave del kirchnerismo, Carlos Zannini, que como Procurados del Tesoro rechazó la dilación de la quiebra del Grupo Macri.
Según cuentan sus íntimos, el ex presidente está muy afligido por la consecuencias judiciales de su familia.




