movimientos bancarios, cuentas en el país, y hasta la compra de dólares. A partir de esa información el juez intenta determinar si la familia de Nisman y el empleado informático tienen cómo justificar sus ingresos. Se trata de la sospecha que existe sobre el patrimonio de Nisman, quien comandaba una fiscalía con cuarenta empleados y gastos fuera de lo común.
No obstante, desde la AFIP resta que entreguen otra información que será clave para determinar el patrimonio de los Nisman y Lagomarsino: las declaraciones juradas. Incluso resta llegar documentación a partir de la cual se contrarrestará aquellos bienes no declarados, entre los cuales están la famosa cuenta en los Estados Unidos y en Uruguay de las cuales son titulares los familiares de Nisman y Lagomarsino. Más allá de eso, está en cuso un pedido de información vía exhorto a los EE.UU. Las fuentes son pesimistas sobre su respuesta en el banco Merrill Lynch de New York.




