Una vez que culmine el Mundial, en la Argentina se hablará otra vez del presente y el futuro.Entre los ítems importantes por delante, figura la visita Papal proyectada para el mes de noviembre. La Cancillería hubo imprudencia al postear junto al presidente un mensaje en modo clave, de anticiparse al anuncio oficial. Quirno se había enterado en una reunión secreta con el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge García Cuerva. Se juramentó el funcionario guardar la info hasta la señal Vaticana.Fue imprudente y avanzó con el presidente por redes sociales.
Pro suerte este mini papelón, no aborta el proyecto viajero de León XIV , aunque se respira molestia por lo sucedido. También desde la misma Cancillería apuraron la conformación de una posible agenda con el Pontífice. Por la cercanía con River , se rumoreó que el Monumental podría ser un eje receptivo para la multitud que aclame al Jefe de la Iglesia católica. Fuentes eclesiásticas, se encargan de desmentir esta especie ya que consideran que León prefiere espacios abiertos y cercanía con los fieles.A esta altura ,mejor sería que el gobierno se alinee a los dispositivos de protocolo Vaticano. En eso el actual Papa se diferencia de su antecesor.
La visita a nuestro país comprende , en principio, dos jornadas en el marco de una gira pro otros países como Perú, donde Prevost hizo el núcleo de su carrera pastoral. En la Argentina , el Papa debe repartir su agenda entre Buenos Aires y la provincia de Córdoba.
Monseñor Víctor Tucho Fernández es el verdadero articulador de la visita como Cardenal, nombrado por Francisco. El Papa jesuita no envolvió con la misma confianza a Cuerva. Ese dato generó entre ellos cierta distancia, hoy disimulada con la muerte de Francisco.
Como se puede apreciar, la visita de León genera una fuerte expectativa y pujas internas. ¿Qué hará el gobierno con Villarruel, una ferviente católica, en los días de visita Papal? En este contexto de ruptura, donde en Rosario por el Día de la Bandera, tampoco es invitada, es todo un interrogante.
El Papa tiene pensado un mensaje de anti grieta y conciliación entre los argentinos. Una prolongación del clima de unidad que genera la fiebre mundialista. Messi y el Papa pueden generar el milagro.
Horacio Caride




