Quién se iba a imaginar que el infiel serial caería por un auido. Justo, la camarera nórdica que se quiso levantar en Madrid, tenía una amiga común con la periodista Fernanda Iglesias. Ahí se terminó el curro.
El audio se filtró de la mano de la letal Ferannda Iglesias, que por más que haga esfuerzos en ser buena es considerada una justiciera "maldita" para gran parte de la farándula. Iglesias sigue profundizando la pesquisa y va por otros casos donde Luciano no pudo controlar su sex appeal.




