Ricardo Jaime ya sabía que hoy no terminaba preso. Su abogado dejó trascender en los tribunales que compró pasaje desde Córdoba, ida y vuelta, con hora
de regreso 22:30 desde Retiro. Sin miedo a los escraches, el ex Secretario de Transporte vivió una jornada negativa en su carrera de acumular penas.
Los 5 años de prisión que le aplicaron, más uno de arrastre, por otras dos causas en las que fue condenado, no tienen por el momento prisión efectiva.
Jaime no era Secretario en el momento de la tragedia de Once pero su nivel de corrupción fue factotum para entender el estado de abandono del servicio de trenes. Así lo entendió el Tribunal aunque los detalles de los considerandos se conocerán en tres meses.
Los familiares de las víctima reaccionaron con conformidad en su gran mayoría por las penas pero la de Jaime dejó cierto sabor a poco. Piensan que le hubiera correspondido un pie de igualdad con Schiavi, a quien los 8 años de condena le cayeron como un mazazo. Estaba muy confiado de otro resultado con sus abogados. Ingresó a Comodoro Py con su familia y haciendo declaraciones.
Si se ve el fallo reciente con el de Cromañon, el salto es cualitativo en cuanto a la mirada de la corrupción y su relación con la muerte. A Ibarra lo destituyeron desde la política a los ex secretarios de Julio De Vido los condena la justicia.




