Dios creó el mundo en 7 días, pero si hubiera tenido un ratito más para pensar es probable que hubiera puesto los ojos en la radio.
Si un "movilero" se hubiese filtrado en ese comienzo de la humanidad, le habría preguntado a Adán y Eva ¿qué pasó?. Seguramente ellos mordiendo la manzana se hubieran alejado sin hacer declaraciones.
Pero la radio llegó mucho después, y nos hizo a los mortales algo más fácil el tránsito de una vida plagada de dolores y soledades. Abiertos siempre a escuchar una voz amiga, del otro lado del éter, que calme ansiedades o multiplique emociones.
Básicamente como lo expresó el maestro Antonio Carizzo, radio es "una forma de vivir y de respirar".
Fontana, Larrea, Bety Elizalde, Badía, Hugo Gerrero Marthineitz, Dolina, Lalo Mir, Fernando Bravo, Nora Perlé y Graciela Mancuso, integrarían el equipo de los sueños, como aquellos artesanos de la palabra, los silencios, apuntando siempre a ese lugar vacío pero pleno de magia: los oyentes. Una religión que tiene fieles de fierro sin fecha de vencimiento.




