Viudas Negras parece un homenaje a varios géneros.La Primer Temporada (a no dudarlo que habrá otra) supera con holgura la expectativa generada. La historia es sencilla y ganchera. Dos mujeres que forman parte de una organización de Viudas Negras. La narrativa comienza con sus "aventuras" de mujeres bravas, que duermen a trasnochados clientes sexuales para arrebatarles sus bienes personales. Luego hace un giro, años después, con la nueva vida de las protagonistas que no podrán desembarazarse de sus pesares y pasados.
Brillantes actuaciones, salvo un Pachu Peña que hace como siempre de si mismo. La creadora, Malena Pichot, hace un duo con su colega actriz , Pilar Gamboa, muy sólidas ambas. Entretiene y es dinámica. Por momentos, el sainete tiene huellas de Esperando la Carroza. En otros instantes, la novela negra podría ser una de Quantin Tarantino.
Hay un guiño descriptivo a la vida dentro de los countries , donde parece todo regirse por reglas especiales y estar todo permitido. La Viuda de los Jueves, de la escritora Claudia Piñeiro, también asoma por ahí. Y hasta podríamos emparentar con el clásico Thelma y Louise, una película sobre la amistad femenina y el escape.
Pestaneos que pueden fusionar otras imágenes. Actuaciones, la de Georgina Barbarosa imposible no verla como una China Zorrilla (Elvira), que son hipnóticas. O a una de las chetas del Nordelta , imaginarse cómo lo habría compuesto Betiana Blum.
El personaje de la Callejón es envolvente.Callada , con su rostro voraz, ya dice todo. Viudas Negras , desde su bajada de título, " P*utas y Chorras", parece ser una revindicación de banderas feministas y progres. Sin embargo, hasta los personajes mediáticos más antagónicos a los polémicos mensajes tuiteros de Malena , han visto en la serie un vertiente pochoclera.
Eugenia Santana Goitía, señala en la Revista Seúl: "Está bien que el dogma quede en Twitter y no en Viudas Negras", refiriéndose a la militancia de la Pichot. En tato, su colega Victoria Liendo acota: " no hay un solo varón que esté bueno en los ocho capítulos. El único bonito es malo por bien intencionado, y nunca es sexy un pelotudo".
Hay algo en que VIudas no pudo escapa a la métrica autoritaria de las plataformas. hay que vender y estirar la trama como sea. El final invita a pensar que hubo algunas sugerencias hacia la guionista. De todos modos Viudas no están solas.
Horacio Caride




