Las dos M, Massa y Máximo, funcionan como un tándem en Diputados y algunos hasta les dan influencia en el total de la agenda parlamentaria.
El chico de la play, como lo estigmatizaron sus adversarios, aprendió mucho de la derrota de 2015 y entendió que ceder es también ´parte esencial de la política.
Massa se acomodó con prestancia en el manejo de los botones de la presidencia y entre ambos hicieron la repartija del poder, es decir, de nombramientos y manejo de las comisiones.
Se tratan con cotidianidad y se consultan mutuamente. Fueron garantes de un paso tranquilo de Martín Guzmán en el plenario de informes sobre la deuda externa. Entre ambos, convencieron a Negri y Ritondo para que las preguntas opositoras fueran por escrito.
Entre ambos, convencieron a Negri y Ritondo para que las preguntas opositoras fueran por escrito
Un dato subraya el control del parlamento del dúo: los gobernadores peronistas se comunican primero con ellos que con el Senado como indica la tradicional relación entre senadores y mandatarios provinciales.
Algo explica este inusual procedimiento: Cristina delegó esa negociación ya que prefiere sobrevolar lo macro, y el día a día de las decisiones consensuadas con Alberto. A la vez, sus viajes permanentes a Cuba la tienen poco ubicable para a aquellos que necesitan solucionar problemas coyunturales,
Massa y Máximo actúan como benefactores de legisladores que todavía se están acomodando y tienen necesidades operativas. Destraban temas administrativos de forma transversal. Ambos quieren replicar el manejo ponderado de Emilio Monzó en la Cámara Baja.




