River ganaba 2-0 y saboreaba la victoria en la Bombonera, cuando todas las miradas se dirigieron a una de las plateas. Es que un grupo de hinchas de Boca decidió abandonar el estadio ante el reclamo de otros plateístas. Hubo insultos y empujones.
Un testigo privilegiado de la escena fue Mariano Recalde, que no participó de la pelea. El legislador porteño, que es un abonado a cada cita boquense, prefirió el silencio y masticar bronca por la derrota de su equipo, y cuidar la integridad de su pequeño hijo.
Cerca de Recalde dijeron que "hay una confusión porque en las imágenes aparece una persona muy parecida" y ratificaron que no participó de los incidentes.
https://youtu.be/33lYoS9T6mo




