Ante el anuncio del final de la tira deportiva emblemática de Radio Rivadavia, La Oral Deportiva, que debió ceder su espacio ante la llegada de figuras a la emisora, un integrante del programa decidió llevarse hasta el acrílico.
Productores y periodistas de otros programas se sorprendieron esta semana cuando vieron entrar al periodista enigmático para llevarse los acrílicos que había conseguido durante la pandemia para proteger a los que sentaban frente al micrófono. Las malas lenguas dicen, encima, que eran un canje.




