Sigue siendo infinitamente más grave e importante el uso de los mobiliarios institucionales por parte del entonces presidente "depredador", que los juegos sensuales de una ocasional visitante sin las investiduras calzadas. Sin embargo, tras regresar a los medios y no hacer ninguna reflexión de su parte del mínimo decoro, Tamara Pettinato vuelve a estar en el centro de la tormenta con un nuevo video, indignante.
En el mismo, se la ve beboteando frente a un presidente que la filma reclamándole amor, sentada en el sillón presidencial. La solemnidad de los juramentos de un presidente siguen siendo materia de las convenciones sociales, así como a los niños se le enseña a cantar las canciones patrias. Si no fuera de esta manera, el próximo juramento de un presidente podría ser sosteniendo una palangana en vez de un bastón presidencial .
Tamara como guionada le llega a decir: "Ahora que soy presidenta te voy a mandar a matar". Todo desde el sillón presidencial. Un jueguito tan inocente como de una levedad asfixiante de parte del uso del tiempo por parte de la primera magistratura. ¿En su cabeza de "reventado", Alberto habrá imaginado que el rol de Tamara era hacer de Cristina? En términos políticos, todo este escándalo lo termina en realidad rematando en el suelo al ex presidente, ya que su muerte política fue en realidad la pésima gestión de la crisis, y su gobierno plagado de internas.
En su regreso a Bendita, Tamara reveló que Alberto la llamó pidiendo disculpas por las filtraciones de los videos. El teléfono del imputado está en manos de la justicia, por lo cual hay muchas otras visitantes preocupadas de las futuras filtraciones.
Paradojas del destino, y muchas veces las caídas de personajes se producen por hechos colaterales y no por los actos centrales de corrupción. El morbo público hace que un video de Tamara se cotice mas en la moneda de la viralización que el rostro de una mujer golpeada o la causa de seguros, donde las transas del poder para obtener beneficios económicos son evidentes. Tamara es solo una imagen como fueron los bolsos de López. El tema es que cuando sea tira de esos hilos hay kilos y kilos de estiércol desbordantes a la espera de un centímetro de capacidad para la sorpresa.
Horacio Caride




