Milei saltó el sábado a la noche con Dame Fuego del Gitano Sandro en la presentación que hizo un imitador amigo de su novia Fátima. El deseo de fuego será una marca de todo un año signado por transformaciones y resistencias, entrado en la etapa critica del ajuste a sectores medios en el abril otoñal.
La masiva marcha por el 24 de Marzo de la memoria, que reunió a una variopinta masa critica anti gubernamental, fue una aviso para un nuevo poder que agarra la motosierra como He-Man, pensando que son portadores de poderes especiales.
El poder que tiene el presidente de los tres meses es relativo. Su marketing con encuestas aún algo favorables, y el mensaje claro de las urnas de un cambio profundo, le disimulan, por el momento, falencias en articulación institucional y un Parlamento desfavorable. La parte de construir consensos es la más floja del gobierno.
Todo esto se pondrá a prueba nuevamente con vistas al Pacto del 25 M. El encuentro con los gobernadores , de la previa de la firma del Pacto de gobernabilidad, se postergó para el 4 de Abril. Hay al menos 8 mandatarios provinciales que adelantaron su buena predisposición a acordar. Todo pasó para después de Semana Santa. La suspensión, sin demasiados detalles, sonó de vuelta a improvisación.
Milei tiene dos problemas de arranque para este desafío principal de poner la Casa en Orden. El primero es su perfil de confrontación permanente. El otro es que aunque potencie su huella mínima de pragmatismo, el escenario de intensa fragmentación política no garantiza que acuerdos macros por arriba (gobernadores) sean espejos calcados por abajo en las dos Cámaras legislativas. El presidente ha insistido que no hay Pacto 25 M si no hay aprobación de la Ley Omnibus.
En tanto, el ajuste entra en su modo galope en el mes de abril. Se aplicarán ajustes tarifarios anunciados en servicios públicos, nuevo ajuste de naftas y góndolas risueñas ante las amenazas de importar artículos de primera necesidad. El propio FMI viene advirtiendo que las transformaciones anunciadas deben tener una cara social, temiendo una explosión. Sectores empresarios quieren creer pero se atajan en que muchas veces ya pasaron por estas expectativas que luego fueron arrasada por la calle.
Los jubilados saben lo que es morder nuevamente el polvo de la derrota. El aumento anunciado por decreto quedó muy rezagado con respecto al arrastre inflacionario. El promocionado IPC recién se les aplicaría en el mes de junio.
Horacio Caride




