Flavio Bolsonaro tendrá asilo político en los Estados Unidos. Trump avaló el operativo de salida que tuvo el apoyo territorial del gobierno nacional. So pretexto a que corría peligro la vida del ex candidato a presidente cuando en realidad corría riesgo su libertad por las multi causas que investigan posibles delitos de corrupción del senador con fueros hasta enero del 2027.
Hay una intencionalidad de hacer pasar este operativo como un gesto humanitario similar al que tuvo la salida de Corina Machado de Venezuela. Entre la líder opositora del chavismo y Bolsonaro hijo hay un abismo de distancia, como personalidades y contextos políticos.
Machado, premio Nobel de la Paz, acumula causas amañadas -por el régimen chavista- de traición a la patria, pero ninguna referente a actos de corrupción. En cambio, el prófugo brasileño tiene causas abiertas por lavado de dinero, financiamiento ilícito de campañas políticas y difamación contra Lula da Silva.
Venezuela es considerado un régimen autocrático, ubicada en último lugar de calidad institucional entre 181 países. Un gobierno que persigue a la prensa y tiene miles de presos políticos. Con la intervención de "extracción" que hizo EEUU de Nicolás Maduro, se inició un camino de transición liderado por una partícipe directa de todos estos cuestionamientos institucionales. Delcy Rodriguez convocaría a elecciones a mediados del año próximo.
Mientras, la Casa Blanca consiguió el objetivo principal de sus planes: apoderarse de la mayor parte de las ganancias petroleras.
Brasil, el gigante del cono sur , mantiene coordenadas aceptables de convivencia democrática , con elecciones transparentes y libre ejercicio de la libertad de expresión. Su vida diaria política está atravesada por la polarización, pero no ha interrumpido la variables lógicas del sistema democrático. Es cierto ,que al igual que otros sistemas democráticos , convive con un sistema judicial partidizado. Las competencias electorales se van transformando en algo más que el encuentro con el poder. Son la carta para estar libre o caer preso.
Trump quiere tener a Bolsonaro en su territorio como moneda de negociación con Lula , como lo hizo con Maduro para manejar la transición de Venezuela. ¿Qué le pedirá a cambio al reciente ganador de la segunda vuelta carioca? Para que no interfiera el bolsonarismo en el Parlamento, a la gobernabilidad, habrá que seguir de cerca los choque de la llamda guerra económica, donde ambos mandatarios tiene posturas antagónicas. El presidente norteamericano insiste en aplicar fuertes aranceles a otras economías planetarias, para defender su industria local. Además, Lula adhiere al bloque de los BRICS, que incluye a China.
Tenerlo cerca a Flavio Bolsonaro, significa- para el republicano-una moneda de cambio interesante. El lunes sabrá Trump si tiene la misma vitalidad cuando se vayan conociendo los resultados de la elección de mitad de término.
Horacio Caride




