El gobernador bonaerense Axel Kicillof, al igual que muchos intendentes, entiende que entre el discurso de recomendaciones de aislamiento y la realidad del conurbano hay una distancia abismal. Las imágenes que se produjeron este viernes en varios barrios populares del Conurbano haciendo filas en los bancos para hacerse de efectivo, lo pusieron en evidencia.
Mantener la cuarentena en el #Conurbano es muy difícil. Hay una cultura de transgresión permanente.
Si el contagio se masifica en el conurbano estaríamos ante una tragedia.
Es importante la presencia del estado y líderes sociales para salir adelante.#LaOtraVuelta#Coronavirus— Toty Flores (@TotyFlores) March 27, 2020
La percepción social de algunos sectores de clase media que reaccionan indignados al ver las imágenes de aglomeraciones en el conurbano, mientras ellos realizan una cuarentena "confortable", es una distorsión de la comprensión real del drama social de Argentina ante el avance del virus en los sectores populares.
#Kicillof Una pregunta ¿En el conurbano se creen inmunes al coronavirus? ¿Alquien les explico a esos monos que no hay sufiecientes hospitales, ni camas ni respiradores para millones de personas?
— gust λvo💛🇦🇷 (@Gus_HL2) March 27, 2020
En algún lejano rincón del conurbano, lo cuidados para evitar entre todos la propagación del Coronavirus son exhaustivos y sumamente estrictos. Cuidarte es quererte. Feliz cuarentena para todos. pic.twitter.com/ccbRF8K2jT
— Manuel Adorni (@madorni) March 27, 2020
En este orden de cosas, parece prioritaria la colaboración del Ejército, que ya se trasladó a La Matanza para distribuir alimentos.
En casillas de madera y calle de tierra, muchas veces sin agua potable, la cuarentena es una abstracción y en el mejor de los casos se violará sino surge el miedo a los saqueos.
Kicillof se desmarcó un poco del discurso de Alberto y señaló que "no hay que perseguir a los que incumplen la norma en la provincia".
Por eso la postura realista que llevaron los curas villeros al presidente, en su reunión en Olivos, fue "quédate en tu barrio" en reemplazo del "quédate en tu casa".
La política sucumbe ante el fracaso de cara al 40 % del país de la pobreza. Hay medidas y preocupación. Esperemos que no sea tarde.




