El príncipe Andrés de Inglaterra, el famoso “principito”, atraviesa un tortuoso presente que nada tiene que ver con la popularidad con la que contaba en la época de la guerra de Malvinas. Ahora está acusado de participar de fiestas sexuales con menores, en el marco de la causa contra el magnate Jeffrey Epstein.
Haciendo historia breve, la frase "que venga el Principito", se le ha adjudicado al gobernador de Malvinas del Proceso, Benjamín Menéndez. Sin embargo , el dictador nunca verbalizó esos dichos y los desmintió en posteriores entrevistas , adjudicándolo a usinas de servicios de inteligencia del ejército que lo querían perjudicar. Si existió la arenga de Galtieri, el 10 de abril en una Plaza de Mayo desbordante de euforia: "Si quieren venir que vengas les presentaremos batalla".La batalla duró un tiempo corto,ya que el conflicto bélico terminó dos meses después, con la rendición que firmó Menéndez.
En aquella guerra ,que su derrota significó la apertura democrática por la caída estrepitosa de la dictadura, Albert Christian Edward (El Principito) fue implantado en el fin de la contienda para que quedara como un héroe de guerra. Lo exhibieron en el porta aviones británico Invincible, el mismo que había sido averiado por al destreza de los aviones de combate argentinos. Fue para la foto , cuando la guerra ya se extinguía.
Producto del juicio Epstein, Andrés perdería los honores de la Corona. Ya le habían quitado los titulos militares. Temen que si es llevado a Nueva York para declarar, entregue la lista de nombres de personalidades fuertes y que ostentan actualmente poder , que habrían participado en las orgías de Epstein.




