De reprente la Rosada abrió las puertas a la interna peronista. Ayer, llamó la atención que en el despacho del Jefe de gabinete se turnaban los peronistas anti k para dar sus partes de guerra. El más notorio y que quiso mostrarse ante la prensa fue el Negro Yoma. El ex legislador riojano y experto en la picarezca política se entrevistó con Guillermo Francos y lo puso al tanto de las movidas internas de la lista de Quintela (el gobernador) judicializando el pleito frente a Cristina, quien impugna la lista disidente en procura de apoderarse del control partidario.
Además , Yoma reclamó los fondos adeudados a La Rioja, asunto que viene trabado no solo por efecto motosierra sino por el posicionamiento que mantuvo Quintela ubicándose como el gobernador más picante y antagónico a Milei. ¿Cambiará el destino de estos dos hombres a propósito de la rivalidad con Cristina?
Otro visitante, en este caso misterioso, fue el canciller y ex gobernador bonaerense Carlos Ruckauf. Consultado por este medio, el ex funcionario de Isabel dijo que "practica análisis periodístico y fue a las fuentes".
Yoma se muestra como un armador de los gobernadores antik , y distantes del gobernador Kcillof.
Rucucu y el Negro forman parte de una camada de veteranos dirigentes que se siente algo reivindicados por la figura de Milei, por eso del Menemato y sus bases reformistas. De hecho, en el mismo día de estas roscas se lanzó la corriente interna pro oficialista "La Carlos Menem". Con el auspicio del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se trata de dar la imagen de movimiento hacia los armados electorales del 2025. Otra vez se confirmó que un poco de peronismo no le provoca asco al libertario. Por el contrari,o le da ese sentimiento de morbo para retroalimentarse.




