Quienes frecuentan al Papa dicen que está muy molesto con el entredicho que se armó por las declaraciones de Margarita Barrientos. La relación Francisco-Macri sigue en tensión.
Voceros del Papa dejaron trascender que en el Vaticano está muy enojados por la polémica armada con Margarita Barrientos, en torno a la visita próxima de Hebe de Bonafini a la Santa Sede y la audiencia fallida de la líder de Los Piletones.
La información que le llegó al Papa es que alguien, en torno al presidente, le comió la cabeza a Margarita cuando salió a manifestar su decepción por no ser recibida. En Roma siguen insistiendo en que todo se trató de un mal entendido y que será recibida en cualquier momento.
Sin embargo, Margarita se excusó: "No puedo ir porque acabo de inaugurar un comedor en Cañuelas y el martes viajo para Santiago del Estero a abrir un hogar para abuelos en Añatuya".
Siguen las desmentidas de ambos lados del mostrador. "La pelea entre el Papa y Macri está exagerada", repiten los voceros. ¿Alguien puede creer eso?




