`¡Sharap!, se fue de este plano un relator que revolucionó la narrativa televisiva de un partido de fútbol. Quizás sea una broma del destino como cuando relató un gol de Boca y anticipó que si Medero convertía se iba y lo cumplió. Lo dejó solo, por un rato, a Macaya Marqués . Un. inseparable del dueto que hizo de Fútbol de Primera, una marca registrada.
Araujo le sacó la solemnidad al relato futbolero, permitiéndose licencias, dando guiños de humor, sin desatender la perpetua emoción por el grito de gol.
Inolvidable fue su relato en el gol de Caniggia a los brasileños. Cuando nos estaban paseando por la carroza, en un verdadero carnaval, llegó el pase mágico del Diego, y se iluminó el cielo italiano.
Hablando de Maradona, Araujo marcó la memoria colectiva de muchos de sus goles. Como aquel que hizo jugando para Boca, en el regreso del gordito de crenchas pintarrajeadas. La puso con el guante en un ángulo de tiro libre.
"¿Te acordás Diego? Acariciala. Yo sé que podés ponerla al lado de cualquier palo. En ese, ahí, ahí me gustaría. Ves, en ese ángulo que la metas. Acariciala nomás, soplala. Después se lo dedicás a tu vieja, a la Tota. A ver Diego… Diegooooo... ¡Goooool...!", fue su pintura.
Araujo fue víctima de la marcada epidemia del siglo 21 , es decir el olvido. Pasó sus últimos días muy enfermo , en un hospital, recibiendo solo la visita de un par de amigos . La ultima vez que había sido noticia fue por un escándalo de separación de bienes con su ex esposa.
Quien es hoy considerado el mejor relator de tele, Mariano Closs, lo recalcó como un emblema en su profesión.
Si la existencia del relator deportivo televisivo debería tener un punto de partida, esa primera estación se llamó Marcelo Araujo. Los demás embebieron de su garganta y travesuras inolvidables.
Horacio Caride




