Algo parece haber cambiado en las ínfulas caprichosas del presidente. Tras amenazar con nuevos vetos al Parlamento, terminó re-calculando y ahora se ceñirá a las formas republicanas. No siempre se puede ganar en todo. En sus arranques de mandatario hubiera proseguido con sus antojos, pero teniendo en cuenta las peleas por venir de las reformas prefirió tragar saliva. Dice que los números de 2026 se irán re acomodando de otras partidas para seguir con la tendencia de déficit cero.
Recordemos que sectores opositores y hasta dialoguistas le encestaron un duro golpe al confirmar los fondos para las Universidades y el sector del área de discapacidad. Minutos después, de la sesion maratónica de diputados, en la Rosada , unisonas oficialista decían que el malestar de Milei era total y tildaba lo votado por los legisladores como otro eje desestabilizador. Alguien lo hizo entrar en razones . ¿Su hermana?
Milei cambia para no seguir perdiendo batallas políticas. Su crédito electoral goza de bina salud pero en una argentina sin noticias novedosas en lo económico y con la clase media endeudada , nadie puede pregar una paciencia infinita .
Para colmo, otra vez las torpezas auto infligidas dieron el presente con la designación de tres Auditores coladas en las Extraordinarias. Ritondo bramó de bronca y acudió con impugnaciones a la justicia. Mauricio quería incluir entre a los Auditores a Jorge Triaca (h) .Se sintieron traicionados.
Sonaron alertas para el oficialismo , luego de engrosar su volumen en ls dos Cámaras parlamentarias , tendrían que hacer denodados esfuerzos para sumar aliados , en el radicalismo y gobernadores atentos a las ofertas. La reforma laboral espera en febrero. No es soplar y hacer botellas.
Otra mala para el gobierno fue que la marcha de la CGT si bien pudo haber sido menos masiva de lo esperado, plantó bandera con un recambio generacional, del triunvirato sindical , que trajo aires renovados. Los Gordos siguen pero disimulados. Ante una agenda social urgente, las próxima batallas inyectan otros bríos.
La semana comienza con Cristina internada. Una dolencia tomada a tiempo (apendicitis aguda) y operada con éxito en el Otamendi. Milei le deseó pronta recuperación. No se sabe si se refería a lo meramente humano o también a lo político, dado que el kirchnerismo parece atravesar una crisis terminal.
Máximo deberá hacerse a un lado de la conducción del PJ bonaerense. Dejó hace rato de ser una referencia aglutinante. El enfrentamiento con Kicillof lo dejó mal herido. Par ocupar la vacante del liderazgo formal suena la vice , Verónica Magario o hasta el mismo Áxel.
La peor noticia para el presidente sería que Cristina no salga de la terapia intensiva política . Si esto ocurre la teoría de la comparación, por eso de que siempre hay alguien peor mirando para atrás, se agotaría como argumento de los estoicos votantes del libertario.
Horacio Caride




